lunes, 6 de marzo de 2017

Nuevos vídeos

¡Buenas tardes!
De nuevo os traigo nuestro canal de YouTube con nuevos vídeos.
Espero que os gusten :)

Pincha en la imagen para ir hacia el canal:

sábado, 4 de marzo de 2017

Antología de la Generación del 27

Federico García Lorca
La guitarra
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil
callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.

He elegido este poema porque me recuerda a Andalucía y me encanta que en un poema se refieran a mi tierra. La guitarra me recuerda al flamenco y ese llanto al quejido que hacen los cantaores cuando cantan con ella, algo muy típico en este estilo musical.
Aunque este poema también me transmite tristeza, como que Andalucía en esa época estaba sufriendo y lo demostraban cantando flamenco.

Romancero sonámbulo

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

He elegido este poema al ver el primer verso, es una frase que se suele utilizar. A mi el verde me parece el color de la esperanza, pero al investigar, he visto que para Machado significaba otra cosa.
Por ejemplo en este poema, el usa el verde para referirse a la piel aceitunada y característica que tienen los gitanos. Pero, en otros poemas, el usa el verde para referirse a la muerte o al erotismo.

La casada infiel
Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

Lo he elegido sobre todo por el título, ya que con él pues te explica de que va el poema. Es interesante el poema porque es como si fuera una novela, además creo que estas actitudes, aunque hayan existido de toda la vida, antes se escondía más y ahora es más "común" una infidelidad o un engaño por parte de parejas.

Luis Cernuda
Te quiero
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

Nada más leer el título, he pensado que iba a ser un poema precioso y así lo es. Luis Cernuda transmite en este poema todo lo que llegó a sentir por esa persona especial y no tiene miedo de decirlo. No hay sentimiento más bonito que querer a tu familia, amigos o pareja. Me parece una manera muy sutil de decir un "te quiero" y además se puede apreciar que lo dice de verdad.

Contigo
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

Aquí el autor habla una vez más sobre el amor, en un poema corto dice mucho y es que esa persona a la que ama es su todo. Me parece un poco exagerado, obviamente cuando se está enamorado pensamos que no podríamos vivir sin la otra persona, pero eso no es del todo cierto, nadie es imprescindible.

A un poeta muerto
Así como en la roca nunca vemos
La clara flor abrirse,
Entre un pueblo hosco y duro
No brilla hermosamente
El fresco y alto ornato de la vida.
Por esto te mataron, porque eras
Verdor en nuestra tierra árida
Y azul en nuestro oscuro aire.
Leve es la parte de la vida
Que como dioses rescatan los poetas.
El odio y destrucción perduran siempre
Sordamente en la entraña
Toda hiel sempiterna del español terrible,
Que acecha lo cimero
Con su piedra en la mano.
...

Es un poema dedicado al asesinato de su gran amigo Federico García Lorca. Aunque es una "excusa" para hablar de la situación de España en aquellos momentos.

Rafael Alberti
A Federico Garcia Lorca
Sal tú, bebiendo campos y ciudades,
en largo ciervo de agua convertido,
hacia el mar de las albas claridades,
del martín-pescador mecido nido;

que yo saldré a esperarte, amortecido,
hecho junco, a las altas soledades,
herido por el aire y requerido
por tu voz, sola entre las tempestades.

Deja que escriba, débil junco frío,
mi nombre en esas aguas corredoras,
que el viento llama, solitario, río.

Disuelto ya en tu nieve el nombre mío,
vuélvete a tus montañas trepadoras,
ciervo de espuma, rey del monterío.

Otro poema en el que se refieren a Lorca, pero en este se centran en el autor. Rafael Alberti le da a entender que fue un gran personaje y que sus poemas lo demuestran con claridad y así lo devuelve a su lugar de procedencia para que descanse en paz. Me parece una despedida digna y bonita para un gran poeta como Lorca.

Nocturno
Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia,
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza,
las palabras entonces no sirven: son palabras.

Balas. Balas.

Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas.
¡qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!

Balas. Balas.

Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible, y calla.

Balas. Balas.

Siento esta noche heridas de muerte las palabras.

Me transmite que el poeta está en un estado de desolación ya que solo vio como los fusiles y los cañones sustituían a los debates y los discursos. Como dice el poeta, en los momentos que existe la violencia y el odio las palabras están "heridas de muerte".
Estos tipos de poemas te acercan un poco más a la situación que vivían en esos momentos.

La paloma
Se equivocó la paloma,
se equivocaba.

Por ir al norte fue al sur,
creyó que el trigo era el agua.

Creyó que el mar era el cielo
que la noche la mañana.

Que las estrellas rocío,
que la calor la nevada.

Que tu falda era tu blusa,
que tu corazón su casa.

(Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.)

Transmite las múltiples opciones que podemos elegir en la vida. Por ejemplo, ahora con nuestra edad deberemos elegir que queremos estudiar en nuestro futuro.

Vicente Aleixandre
Adolescencia
Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
El pie breve,
la luz vencida alegre.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

En este poema Vicente Aleixandre muestra añoranza por la juventud y la adolescencia. Lo he elegido, ya que esta es la etapa en la que me encuentro yo, y es una fase por la que todos pasamos y siempre recordamos. Todo el mundo dice que la etapa de la adolescencia es la más bonita, es donde se empieza a conocer y a entender todo lo que pasa a nuestro alrededor.

Se querían
Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.


Es otro poema que trata del amor, un amor pasional e irracional a mi parecer. Se describe al amor como si fuera lo mejor y creo que lo es, es un sentimiento muy bonito, pero tiene que tener unos límites. En este poema no se describe a ninguna pareja, solo del afecto que se tienen.

El poeta se acuerda de su vida
Perdonadme: he dormido.
Y dormir no es vivir. Paz a los hombres.
Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún nos vivan
¿Vivir en ellas? Las palabras mueren.
Bellas son al sonar, mas nunca duran.
Así esta noche clara. Ayer cuando la aurora,
o cuando el día cumplido estira el rayo
final, y da en tu rostro acaso.
Con un pincel de luz cierra tus ojos.
Duerme.
La noche es larga, pero ya ha pasado.

Este poema muestra una reflexión sobre la vida, que muchos de nosotros nos podemos hacer a diario. El autor expresa la importancia que tiene el paso del tiempo, ya que sin darnos cuenta pasan los años muy rápido, por lo que hay que disfrutar cada minuto.
Utiliza un tono melancólico, como si no estuviera conforme del transcurso de su propia vida.

domingo, 26 de febrero de 2017

Comentario crítico: Donde habite el olvido.

Donde habite el olvido

Donde habite el olvido, 
En los vastos jardines sin aurora; 
Donde yo sólo sea 
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas 
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje 
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, 
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible, 
No esconda como acero 
En mi pecho su ala, 
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, 
Sometiendo a otra vida su vida, 
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres, 
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; 
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, 
Disuelto en niebla, ausencia, 
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos; 
Donde habite el olvido.

Luis Cernuda.

Tema: Deseo de olvidar un amor pasado.
Resumen: El poeta quiere olvidar el deseo y la pasión que le producía el amor hacia alguien y se imagina un lugar oscuro donde no exista.
Estructura: 
  • Estructura externa: El poema consta de 6 estrofas, la primera y la penúltima estrofa tienes cinco versos, la segunda y la cuarta tres versos cada una, la tercera cuatro versos y la penúltima cinco , formando un total de veintidós versos. Tiene una estructura externa un tanto irregular.
  • Estructura interna: 
El contenido del poema esta formado de tres partes:
- Verso del 1 al 8: El olvido como muerte del dolor.
- Verso del 9 al 15: Deseo de que acabe su concepción del amor.
- Verso del 16 al 22:  Deseo de que el amor quede solamente en el recuerdo y consiga la libertad sin estar atado a alguien.

Comentario crítico:

Nos encontramos ante un poema de Luis Cernuda titulado "Donde habite el olvido", fue un poeta sevillano perteneciente a la Generación del 27. También, este poema se sitúa en la juventud del autor, en ese momento, éste tuvo un desengaño amoroso y por eso muestra un sentimiento amargo al escribir sobre el amor.
Por ello, Cernuda quiere acabar olvidando ese recuerdo con el que tanto sufrió y dejarlo en un lugar para no acordarse nunca más.
El poema me transmite que cuando lo escribió esa ruptura, con la persona que amaba, era muy reciente, ya que a todos alguna vez nos ha pasado que cuando quieres muchísimo a una persona y se va sientes un vacío muy grande al principio, pero después, te haces a la idea de que esa persona ya no está ni estará en un futuro. Esto no necesariamente tiene que ser con tu pareja, lo mismo se puede aplicar con un amigo o un familiar cercano.
Dicen que cuando alguien está enamorado se vuelve una persona ciega, que deja de pensar racionalmente y parece una marioneta de sus sentimientos. Sienten un amor tan fuerte y puro que sus estados de ánimos dependen de su pareja. Al sentir todo eso, cuando ese ser tan importante te deja parece que se te rompe el corazón y sientes que sin él o ella no podrías vivir más. Ese es el amor que manifiesta Luis Cernuda, pero en mi opinión es algo exagerado. 
Entiendo que es estar enamorado de alguien y sentir un afecto profundo hacia otra persona, pero si esa relación termina, no se acaba el mundo. Obviamente se pasa mal y sentirás un dolor enorme, pero ese dolor no es permanente. Esta claro que al principio querrás olvidarte de esa persona para siempre del daño que te ha producido, pero con el tiempo pensarás que también has pasado momentos bonitos con ella. 
El autor se arrepiente en todo momento de lo ocurrido, pero no debería de ser así, ya que de todo se puede sacar algo bueno, todo pasa por algo y si el destino piensa que no debes de estar con esa persona ya encontrarás a otra que te haga sentir el doble de lo que habías sentido.
En conclusión, cada momento de nuestra vida, sea malo o bueno, hace que maduremos como personas. Además, cometer errores es normal, pero, hay que aprender de ellos, al fin y al cabo, de eso trata la vida.

martes, 17 de enero de 2017

Carta al Ministro de Educación.

Excelentísimo Sr. Ministro,

Antes que nada, permíteme presentarme. Me llamo Tania Fuentes Andrade, soy de Sevilla, estudiante de 2º de Bachilllerato en el IES Chaves Nogales y he decidido escribirle esta carta para exponerle mi situación y la de miles de estudiantes más sobre la reválida.

Esta prueba de acceso a la Universidad nos tiene desconcertados y nadie sabe decirnos con certeza que pasará este año. Nos intentamos informar sobre el tema, pero nos resulta imposible, a la fecha en la que estamos aún se desconoce la estructura y el contenido de ese examen, que tanto nos asusta. Por más que le intento buscar el lado bueno a este cambio, sigo sin encontrárselo. Es una prueba injusta, cada vez nos ponen más trabas a los estudiantes y no es lo que necesitamos precisamente. Prácticamente, nos jugamos nuestro futuro a un sólo examen, ya que si lo suspendemos no nos darían ni el título de Bachiller, aún habiendo superado este nivel. Deberían de alentarnos en los estudios, cada vez hay más fracaso escolar y es más difícil acceder a la Universidad y no es porque nos falten ganas, así lo único que se conseguirá es que sólo los más pudientes puedan permitirse entrar.

Con esta carta, pretendo que decida algo lo más rápido posible y tenga en cuenta a los miles de estudiantes que les afecta la reválida.

Atentamente le saluda y le desea un mejor día del que por aquí estamos pasando,

Tania Fuentes Andrade.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Comentario crítico: "A un olmo seco"

A un olmo seco

Al olmo viejo, hendido por el rayo 
y en su mitad podrido, 
con las lluvias de abril y el sol de mayo 
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina 
que lame el Duero! Un musgo amarillento 
le mancha la corteza blanquecina 
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores 
que guardan el camino y la ribera, 
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera 
va trepando por él, y en sus entrañas 
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero, 
con su hacha el leñador, y el carpintero 
te convierta en melena de campana, 
lanza de carro o yugo de carreta; 
antes que rojo en el hogar, mañana, 
ardas en alguna mísera caseta, 
al borde de un camino; 
antes que te descuaje un torbellino 
y tronche el soplo de las sierras blancas; 
antes que el río hasta la mar te empuje 
por valles y barrancas, 
olmo, quiero anotar en mi cartera 
la gracia de tu rama verdecida. 
Mi corazón espera 
también, hacia la luz y hacia la vida, 
otro milagro de la primavera.


Tema: Esperanza del autor durante la etapa en la que su mujer está enferma.

Resumen: Describe la situación de un olmo, el cual, está marchito y pronto morirá. Pero, el autor ve un rayito de esperanza, ya que le salen unas hojas verdes y espera que el olmo vuelva otra vez a la vida.

Estructura:  
  • Estructura externa: El poema consta de cinco estrofas, las dos primeras están formadas por cuatro versos, la tercera y la cuarta están formada por tres versos cada una y la última tiene dieciséis versos, formando un total de treinta versos. La estructura externa del poema es algo irregular.
  • Estructura interna: Las cuatro primeras estrofas, representan la impresión del autor al ver el olmo, y empieza a describirlo. La última estrofa, Machado se dirige al olmo y muestra más sus sentimientos en la última parte, ya que el cree que hay una esperanza de que vuelva a la vida.
Comentario crítico:

Este poema está escrito por Antonio Machado, un autor español que perteneció a la "Generación del 98". Machado intenta desahogarse con este poema, ya que su mujer tiene una grave enfermedad y él se siente muy dolido al ver a un ser querido deteriorándose sin poder hacer nada, todo el poema en si es una metáfora ya que utiliza como excusa al olmo para describir a su mujer.

El autor utiliza unos temas que a lo largo de sus poemas podemos encontrarlos también, son la muerte y el paso del tiempo. 
Machado se suele enfrentar a la muerte, es un hombre al que no le tiene miedo, quizás, porque es algo tan natural como vivir y a algo natural no hay porque tenerle miedo. Pero, aunque no sintamos miedo por nosotros a la hora de morir, si lo sentimos por nuestros seres queridos. Pensar en una persona a la que quieras con locura y que de un día para otro ya no esté, es muy doloroso. Ese dolor es el mismo que sentía Machado en este poema. Al principio, el autor describe al olmo que está en muy malas condiciones por un rayo que le ha caído y lo ha roto en dos, este rayo representaría la enfermedad que tenía su mujer, ya que por culpa del rayo el olmo está marchito y a punto de morirse. Sin embargo, Machado sigue viendo la vida en el olmo por unas hojas verdes que le han salido, a pesar del estado del árbol, no pierde la esperanza en ningún momento, él espera que siga viviendo.
El paso del tiempo es algo inevitable, sin casi darnos cuenta vemos como pasan los años y cuando miramos atrás nos damos cuenta de lo que nos hemos perdido y lo que podríamos haber cambiado. Machado hace referencia a este tema muchas veces, con la esperanza de volver otra vez a su juventud, ya que son los mejores años.

Estoy de acuerdo con el autor, ya que se mantiene de una forma positiva a pesar de lo que le viene encima, creo que en su interior sabía el final del olmo (su mujer) pero, no quería pensarlo. Al no hacerse a la idea de lo que podría ocurrir, en este caso, que muriera la mujer, puede llegar a ser incluso más doloroso. Aunque, tener una visión negativa sobre las cosas es peor, a pesar de todo, él seguía teniendo la ilusión de poder estar con su mujer y pasar la vida junto a ella.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Canal de YouTube

Aquí os dejo un canal creado con el fin de comentar algunas noticias de la actualidad, este trabajo lo hemos hecho mis compañeras Ana clara, Miriam, Elena, María y yo.
Espero que os guste 🙂

Pincha en la imagen para ir hacia el canal:


Antología personal de Antonio Machado

Poema 1

“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.”


He elegido este poema ya que aunque es corto, creo que dice mucho. Aunque es un poco triste me gusta. Seguramente el autor habrá pasado por una serie de circunstancias en la que haya pasado por cosas malas pero, creo que eso es normal, pasan situaciones y pasarán muchas más, pero al final, aunque sucedan hechos desagradables al final todos acabaremos muriendo. Me da la sensación que a Machado le preocupa mucho la muerte ya que no sólo aparece aquí, sino que hay muchos poemas referidos a este tema. También lo he elegido porque me resultaba familiar el poema, ya hemos estudiado autores otros años y me recuerda a Jorge Manrique, sobre todo, cuando habla sobre la mar (muerte).


Poema 2

Con sus frutas redondas y risueñas.
Tumulto de pequeños colegiales
Que, al salir en desorden de la escuela,
Llenan el aire de la plaza en sombra
Con la algazara de sus voces nuevas.
¡Alegría infantil en los rincones
de las ciudades muertas!...
¡Y algo nuestro de ayer, que todavía
vamos vagar por estas calles viejas!


Habla de la niñez, una época en la que todo el mundo era feliz y no tenía preocupaciones, llena de alegrías y de ilusión. Es una etapa bonita de nuestras vidas, en la que en algún momento la añoraremos.


Poema 3

Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.


Este poema, me ha llamado la atención por las tres primeras líneas, ya que a él no le importaba el hecho de ser recordado por la gente ni quería ser “famoso”, sin embargo, todos conocemos a Antonio Machado por sus poemas, es unos de los grandes de la literatura española. Me ha parecido un poco irónico y me ha gustado mucho porque parece que no le importaba lo que pensara la gente, él hacía lo que realmente le gustaba.


Poema 4

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar!


Me recuerda a la primavera, y me imagino un paisaje bonito y colorido lleno de flores. A Machado esta escena, le recuerda a su juventud y sueña con poder volver a ella.


Poema 5

Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos mi corazón, y el mar.


Lo he elegido ya que Machado muestra su tristeza, ha muerto un ser querido y él siente que le han arrebatado a alguien muy importante. A partir de la muerte de su mujer, siente que ya solo le queda esperar a que la muerte llegue también para él.

Poema 6

¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!


Este poema es muy conocido en mi ciudad, y al leerlo es inevitable no pensar en esa semana tan bonita que tiene Sevilla, la Semana Santa.


Poema 7

Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenia el puño cerrado. ¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!


Este poema está contado como una historia o un cuento. Todos hemos soñado con situaciones tan reales que parecían de verdad, pero, al despertarnos nos hemos dado cuenta de que era mentira y nos hemos llevado un chasco.


Poema 8

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.
Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.
Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano


Es el recuerdo de Machado de su infancia. Creo que no tiene nada especial y me parece algo aburrido y rutinario.


Poema 9

En estos campos de la tierra mía,
y extranjero en los campos de mi tierra
—yo tuve patria donde corre el Duero
por entre grises peñas,
                y fantasmas de viejos encinares,                        
allá en Castilla, mística y guerrera,
Castilla la gentil, humilde y brava,
Castilla del desdén y de la fuerza—,
en estos campos de mi Andalucía,
         ¡oh tierra en que nací!, cantar quisiera.           
Tengo recuerdos de mi infancia, tengo
imágenes de luz y de palmeras,
y en una gloria de oro,
de lueñes campanarios con cigüeñas,
         de ciudades con calles sin mujeres                 
bajo un cielo de añil, plazas desiertas
donde crecen naranjos encendidos
con sus frutas redondas y bermejas;
y en un huerto sombrío, el limonero
                                de ramas polvorientas                                          
y pálidos limones amarillos,
que el agua clara de la fuente espeja,
un aroma de nardos y claveles
y un fuerte olor de albahaca y hierbabuena,
                            imágenes de grises olivares                                  
bajo un tórrido sol que aturde y ciega,
y azules y dispersas serranías
con arreboles de una tarde inmensa;
mas falta el hilo que el recuerdo anuda
              al corazón, el ancla en su ribera,                      
o estas memorias no son alma. Tienen,
en sus abigarradas vestimentas,
señal de ser despojos del recuerdo,
la carga bruta que el recuerdo lleva.
   Un día tornarán, con luz del fondo ungidos,   
los cuerpos virginales a la orilla vieja.


En este poema Machado habla del cariño que tiene hacia Castilla, que aunque no sea la ciudad en la que nació, él siente que es su patria. También recuerda su infancia en Andalucía y al final, tiene la esperanza de volver a esos momentos.


Poema 10

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.
En todas partes he visto  
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,
y pedantotes al paño
que miran, callan y piensan,
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.
Mala gente que camina
y va apestando la tierra...
Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan adónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,
y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino,
donde no hay vino, agua fresca.
Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.


Machado explica que lleva mucho camino recorrido y que ya nada le va a sorprender. Tiene mucha experiencia en las situaciones negativas pero también de las positivas.